Me dijo que la esperara, pero dudé. No soy tonto , o al menos no todos los días.
Saben, mi madre solía decirme que era un niño muy guapo y muy listo y así solía ser hasta que un día me enamore y le pedí a la dama en cuestión que fuese mi novia y me dijo "No, porque eres feo". Yo no lo entendí, no podía decirme eso, alguien tenía que estarme mintiendo y no podía ser mi madre, así que decidí que todas las demás mujeres mentían.
La historia comenzó a repetirse, "Te quiero, pero como amigos", "Es que somos diferentes", "Es que somos muy parecidos", "Es que somos familia", "!Guau guau, goof!" -la muy perra ni mi idioma hablaba-, "Si no pagas no se puede, mi rey".
Y entonces conocí a Fernanda, ella tan simpática, siempre con sus sonrisas,no celosa, no hacía berrinches ni escenas, no me pedía que me llevara con sus amigos, no tan complicada -ahora que lo pienso creo que ni siquiera era mujer-.
Ahora que me han dejado plantado la recuerdo, tan amena, tan ella. Me enamoré y ella de mi, pero no estaba tan seguro de su parte por eso la dejé. Si, la dejé para saber si le dolía perderme y efectivamente me pidió que regresáramos yo por obvias razones le dije que no. Me mandaba mensajes y no se los contestaba. En una ocasión llegó llorando a mi casa y le cerré la puerta en la cara, luego me asomé por la ventana para verla llorar. Sus amigas le decían que no valía la pena, pero ella no las escuchaba.
En algunas ocasiones pensaba en regresar con ella porque también la amaba, pero tenía que ver que tanto me amaba.
Un día, ¿Saben que hizo la muy puta?. Si, dejó de llorarme y se fue con otro. Yo bien sabía que no me amaba como decía.
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